17/11/2009
En esta nueva era económica en donde las economías emergentes ganan protagonismo y donde las economías desarrolladas padecen los sufrimientos que acostumbran soportar aquellas subdesarrolladas, Gran Bretaña aparece como una de las economías que mayores desafíos está enfrentando.
Problemas en el sector inmobiliario, financiero y en las cuentas públicas aparecen como una carga demasiado pesada para que su economía siga siendo considerada, toda una garantía para los acreedores.
La situación de la economía británica sigue aumentando el nivel de tensiones internas que la hunden en una disyuntiva entre implementar políticas para salir de la recesión o priorizar apuntar hacia la disciplina fiscal para evitar el castigo de las calificadoras y una potencial situación de crisis.
Durante la semana pasada, la calificadora de riesgo soberano Ficht Ratings, advirtió a los mercados que el elevado nivel de deuda pública de la economía británica está poniendo en riesgo su calificación AAA (la máxima calificación). Para la calificadora, de todos los países que ostentan la calificación AAA, el Reino Unido es el que mayores esfuerzos en materia fiscal deberá hacer para sostenerla.
La advertencia fue realizada por David Riley, uno de los responsables de Fitch en el área de calificaciones soberanas, en una entrevista con Reuters Televisión. Ficht por su parte, le advertía al gobierno británico a través de un comunicado: “Nuestra perspectiva estable refleja la expectativa de que el Gobierno británico articulará un programa de mayor consolidación fiscal durante el próximo año”.
Ficht se une de este modo a Standard and Poor´s que en el mes de mayo había advertido al gobierno británico sobre la posibilidad de recortarle su calificación. De hecho, S&P puso bajo vigilancia negativa el rating de AAA.
La calificadora condiciona la continuidad de la calificación de la deuda inglesa a señales claras y contundentes para reducir el déficit fiscal. El problema aquí planteado es, considerando el contexto económico del país, si la implementación de un ajuste inmediato terminará por generando efectos negativos superiores sobre el resultado fiscal, que los beneficios perseguidos.
El elemento que hace pensar en esta posibilidad es la frágil situación de la demanda interna de la economía afectada por los problemas en el mercado laboral. Mayores impuestos combinados con recortes en los gastos, reducirán las perspectivas de recuperación de la economía y posiblemente terminen por golpear en dos sectores que se encuentran al borde de una nueva crisis como lo son el sector bancario e inmobiliario.
¿Qué debe hacer el gobierno británico, dejar que la economía se recupere por sí sola o volver a generar estímulos? “Si hubiera otro paquete de estímulo fiscal significativo en Gran Bretaña, entonces la calificación estaría en riesgo”, advertía Riley, mostrando que existe un solo camino para sostener la calificación crediticia.
Por lo pronto, las advertencias que se acumulan en torno a la deuda británica están haciendo que sus Credit Default Swaps (CDS –seguros de default de la deuda de Gran Bretaña-) comiencen a elevarse y harán cada vez más costoso el financiamiento para el gobierno de Gordon Brown.
A pesar de los anuncios realizados en abril para lograr una mayor disciplina fiscal, el déficit de las cuentas públicas sigue en alza. Steven Hawkes recordaba días atrás en un artículo en The Sun que el gobierno británico tuvo que endeudarse por 77.600 millones de libras esterlinas entre los meses de abril y setiembre del presente año, más del doble en relación al financiamiento que necesitó para el mismo período del 2008.
Para el presente año, el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha estimado que el déficit fiscal de Inglaterra alcanzará al 11,6% de su Producto Bruto Interno (PBI), cifra que hubiese sido considerada escandalosa por el organismo internacional en caso de tratarse de una economía en desarrollo.
La libra esterlina, por su parte, aparece como una damnificada por esta situación ya que el mayor riesgo de una rebaja en la calificación crediticia de la deuda pública reducirá la demanda de activos denominados en esa moneda, presionando a una depreciación cambiaria. Ashley Seager en un artículo para The Guardian destacaba el impacto inmediato que sufriera la cotización de la libra esterlina una vez conocida la advertencia de Ficht.
Los problemas para la economía británica se encadenan y la potencial menor demanda de libras esterlinas aumentará las necesidades de una política restrictiva que redoble los esfuerzos por quitar la liquidez excedente si no quiere agregar a todos los problemas de la economía actuales, la amenaza inflacionaria o el surgimiento de nuevas burbujas especulativas.
Para colmo de males, Gran Bretaña está ingresando en 2010 en un período electoral en donde el actual partido gobernante buscará mantenerse en el poder y para ello, necesita una mejor propaganda que la actual situación recesiva de la economía. Este contexto puede actuar como un condicionante de las decisiones tanto de política económica como de política monetaria.
Ante los posibles temores sobre la posible falta de voluntad del gobierno de implementar una política fiscal restrictiva en vísperas del contexto electoral, una señal positiva, y lógica, para los ciudadanos británicos es el gran consenso político existente previo al contexto electoral en torno a la necesidad de apuntar a la disciplina fiscal.
Probablemente, las próximas semanas sean cruciales para la economía inglesa. En los primeros días de diciembre, Alistair Darling presentará mayores detalles acerca del presupuesto del año entrante y de los planes para reducir el abultado déficit fiscal.
Lo que ocurra con la calificación crediticia del Reino Unido, importa no solamente para el propio país, sino también es relevante para el resto de las economías desarrolladas, principalmente para las que ostentan una situación fiscal similar. La posible rebaja en la calificación crediticia en la economía británica puede disparar una ola de sospechas y temores entre los inversores acerca de la calificación crediticia de la deuda de economías desarrolladas como la estadounidense, lo cual puede además, hacer resurgir las turbulencias en los mercados internacionales y alterar la recuperación económica.
Una vez más, queda en evidencia la importancia que tiene el poder comprender lo que ocurre en las economías para anticipar los posibles impactos sobre nuestras decisiones de inversión. En este sentido, Latinforme ha querido brindarle, a través del Curso de Economía Básica para Inversores , una manera sencilla y comprensible para aprovechar los hechos económicos en la toma de decisiones de inversión.
Horacio Pozzo
Updated: 10:40 am
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16/11/2009
16 Noviembre 2009 Artículos Relacionados
Un tercio de la población estadounidense se encuentra seriamente amenazada por las dificultades fiscales en los Estados donde residen, los que tendrán que ajustar seriamente su cinturón de gastos si no quieren declararse en bancarrota. ¿Contraestímulo fiscal?
Los problemas fiscales para los Estados Unidos, lejos están de atenuarse. Por el contrario, como si fuera una enfermedad, se está extendiendo entre varios estados que, liderados por California, encuentran que equilibrar sus cuentas, es una de las misiones más difíciles en el inicio de la postcrisis. ¿Ensayarán una solución a la Argentina?
A nivel del Estado nacional, el déficit público sigue en una preocupante tendencia alcista. Según daba cuenta el Wall Street Journal, las cuentas públicas arrojaron en el mes de octubre un rojo de US$ 176.360 millones casi cuadruplicando el rojo del mes de setiembre que había sido de US$ 46.000 millones y las señales de moderación y disciplina que se le reclama al gobierno de Obama, parecen quedar para más adelante.
A nivel estatal, la situación aparece en algunos casos incluso más graves que lo observado a nivel federal. Darrell Preston comentaba en un artículo para Bloomberg que los estados están cerrando el año fiscal con un déficit de US$ 250.000 millones.
La CNN dio a conocer un estudio realizado por Pew Center que revela que 10 estados se encuentran en una situación de crisis fiscal que los puede llevar a la bancarrota.
La lista del miedo la integran Arizona, California, Florida, Illinois, Michigan, Nevada, New Jersey, Oregon, Rhode Island y Wisconsin. Y en la lista siguen otros cinco estados cuya situación no es demasiado mejor a la que evidencian los aquí mencionados. Los estados más comprometidos con el déficit fiscal son California, Illinois y Arizona con un bache fiscal del 49,3% para California, 47,3% para Illinois y 41,1% para Arizona.
Seguramente muchos ciudadanos estadounidenses se estarán preguntando en estos momentos ¿Cómo es que ha llegado a esta situación de descalabro financiero en los estados?
Lo que les ha ocurrido a buena parte de los estados en problemas, lógicamente no responde a una única causa. Tampoco se puede afirmar que no tienen sus gobernantes responsabilidad alguna sobre la situación. Todo lo contrario, la falta de previsión pone a muchos estados en una situación de cuasi bancarrota.
Los problemas en sus mercados laborales con una elevada tasa de paro, que a su vez es uno de los elementos que derivan en una alta tasa de ejecuciones inmobiliarias y de quiebras de empresas, han golpeado las arcas públicas por los menores ingresos que se generan. Si a esto le sumamos los problemas en la administración de los recursos públicos que se han observado en los estados, tenemos entonces el cóctel explosivo que están sufriendo por estos momentos.
La caída en los ingresos estatales, promedió el 16,6% en el segundo trimestre del año, según el relevamiento realizado por el Rockefeller Institute. Pero tan preocupante como la caída en los ingresos fiscales es su evolución esperada para los próximos meses.
Un reporte del Securities Industry and Financial Markets Association muestra un panorama poco alentador al destacar que: “A pesar del aparente retorno del crecimiento en la economía de los EEUU, la recuperación del empleo y los salarios –dos de los factores más importantes de las finanzas de los estados- se demorarán por bastante tiempo”.
En el mes de julio el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, aplicó una solución a la Argentina, al menos temporal, para sus cuentas fiscales que consistió en la emisión de pagarés (en Argentina, las famosas cuasimonedas). En ese momento, del estado, John Chiang decía al respecto: “Los pagarés son una señal de que el estado está siendo manejado de mala manera” al tiempo que advertía sobre una posible rebaja en la nota de la deuda de California.
El caso de California es el más conocido, por la importancia que representa dentro de los EEUU. Schwarzenegger, se ha visto obligado a aplicar fuertes e impopulares recortes en el gasto público, afectando a ámbitos esenciales del llamado “Estado de Bienestar”, como los son los gastos en educación y en servicios sociales. La profundidad del bache presupuestario hace que los recortes realizados hasta el momento resulten insuficientes y se tengan que pensar en nuevas reducciones de gastos. Así y todo, el gobierno de California prevé un déficit público de entre US$ 12.400 millones y US$ 14.400 millones en 2010.
Para graficar la seriedad de los problemas financieros en otros estados, el gobierno de Arizona piensa en arrendar el edificio del Congreso para recaudar dinero, mientras que en el estado de Michigan ya se anunció la disminución de gastos en escuelas y en hospitales.
El riesgo que existe en torno a la necesidad de un fuerte ajuste fiscal por parte de una gran parte de los estados es que el mismo ajuste termine por provocar un círculo vicioso dentro de la economía y de este modo, que imponga un freno a las perspectivas de recuperación de la economía de los EEUU.
¿Qué deben hacer los gobernadores? El conflicto de ideas es importante. Lo que aparece como una medida mejor vista es que los gobiernos de los estados en problemas decidan recortar sus gastos para ajustar sus balances fiscales. El problema es que esta decisión puede profundizar la situación de recesión económica con nuevos efectos negativos sobre la recaudación. La alternativa pasa por posponer todo ajuste hasta que la economía cobre fuerza y no sufra demasiado con los recortes en los gastos.
Para Susan Urahn, directora del Centro Pew afirmaba: “Las decisiones que adopten esos estados mientras intentan salir adelante de la recesión tendrán un papel primordial en qué tan rápido se recuperará toda la nación”.
Por lo pronto, varios de los estados, para mal o para bien, ya han comenzado a actuar inclinándose por el camino de los recortes en los gastos y el aumento de sus impuestos (algo que Keynes no les hubiese aconsejado).
Scott Pattison, vocero del National Association of State Budget Officers vaticinaba que lo peor aún no llegó para los ciudadanos: “Hemos visto los peores números rojos en 10 años, y es seguro vendrán días con miles de despidos en el sector público y recortes de servicios sociales”.
¿Estará en las finanzas de los estados de EEUU el origen de una nueva recaída en la economía estadounidense? Este riesgo estará latente más allá del camino elegido por los diferentes gobiernos. La economía estadounidense debe salir cuanto antes de la situación de recesión para comenzar a implementar medidas de ajustes profundas y así comenzar a desterrar las numerosas amenazas que la rodean.
Horacio Pozzo
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13/11/2009
Cuando ya la economía mundial ha comenzado su etapa de recuperación luego de la histórica crisis, el oro sigue brillando contra todos los pronósticos y va por más.
La onza de oro ya superó los US$ 1.100 dólares y los entendidos siguen corrigiendo sus estimaciones al alza. Goldman Sachs (NYSE:GS), acaba de colocar el valor estimado en US$ 1.200, condicionado a que el valor del dólar se mantenga bajo en términos del resto de las divisas internacionales.
¿Será US$ 1.200 la onza el nivel máximo que pueda alcanzar el oro? Existen elementos para pensar que no y que puede seguir creciendo más allá de este límite imaginado por Goldman Sachs.
Para poder tener una aproximación del potencial de aumento que tiene la cotización del oro, lo primero que debemos hacer es relevar los factores que pueden seguir impulsándolo al alza.
La debilidad del dólar es siempre el primer motivo que se menciona. El Economista de España, reproducía la siguiente opinión del Commerzbank: “Mientras el dólar siga su tendencia bajista, es muy improbable que el precio del oro baje de forma significativa”. Esta es una visión bastante simplificada de los factores que influyen en la cotización del dorado metal.
En relación a la cuestión del dólar vale hacer una diferenciación entre las paridades nominales y reales con respecto al resto de las principales divisas. En este sentido, si bien el dólar se encuentra en sus niveles mínimos frente a las principales monedas internacionales, la mayor tasa de inflación del último tiempo (y también esperada) en la economía estadounidense, reduce la depreciación real del tipo de cambio para los EEUU, lo cual puede hacernos pensar que todavía existe un margen no despreciable para que la divisa estadounidense continúe perdiendo valor frente al resto.
Y lógicamente que el debilitamiento del dólar, que se espera, se mantenga, ayuda al alza del precio de la onza de oro, pero hay otros factores que también tienen su cuota de explicatividad en este fenómeno.
Tal como Ainhoa Giménez de Bolságora también le apuntaba al aumento de la demanda de los países asiáticos de la mano de su recuperación económica. Con la recuperación del ritmo de crecimiento de las economías asiáticas, aumenta la demanda de oro para joyería.
De la mano del debilitamiento del dólar como moneda de reserva internacional, los banqueros centrales han comenzado desde hace ya unos cuantos meses, a diversificar en mayor medida sus reservas internacionales, aumentando no solamente la participación de otras divisas, sino también del preciado metal, siendo éste un nuevo elemento que le pone presión al precio del oro.
En la semana pasada, el Fondo Monetario Internacional (FMI), le vendió al gobierno de India, unas 200 toneladas de oro (la mayor adquisición de oro de un banco central en 30 años). Este hecho no se debe interpretar como algo aislado, sino como un fenómeno que se seguirá repitiendo en el futuro.
Carolyn Cui del Wall Street Journal, recordaba que durante 18 años, los bancos centrales redujeron sus posiciones de oro en 10%, situación que para Cui ha mantenido equilibrado el mercado del metal. El cierre del 2009, encuentre probablemente a los bancos centrales cerrando sus posiciones como compradores netos, con los bancos centrales asiáticos y de los países de Medio Oriente como los principales compradores.
Para Cui, también los bancos centrales de Rusia y Brasil pueden emerger como importantes demandantes de oro ya que tienen pequeñas posiciones del metal en relación a sus reservas extranjeras totales (sólo el 4% del total de las reservas internacionales de Rusia y el 0,4% de las reservas internacionales de Brasil están en oro), lo que puede llevarlos a modificar su composición para diversificar adecuadamente sus exposiciones.
Tom Pawlicki, analista de MF Global le apunta a las muy buenas perspectivas del oro en el largo plazo: “La fortaleza de oro se mantendrá porque creemos que la Fed mantendrá bajos los tipos, por los temores sobre la situación en Irán y por el creciente interés de los inversores por el metal”.
¿Podremos pensar también en algún componente especulativo que lleve al alza a la cotización del oro? Sin dudas existe algo de especulación en el valor del oro y lo existirá en su evolución futura. Pero a pesar del componente especulativo, existen sospechas para pensar que la cotización del metal tiene poder para seguir subiendo y para hacerlo mucho más allá de los US$ 1.200 la onza que aventura Goldman Sachs.
Esta es la opinión de alguien que no teme jugarse en sus opiniones: “Sospecho que el oro va a subir por encima de 2.000 dólares durante algún momento del mercado alcista, pero dependiendo de lo que pase en el mundo, puede ir mucho, mucho más arriba”. Lo anterior lo había expresado a principios de mes el inversor Jim Rogers quien anticipó el rally de la última década de las materias primas.
Un detalle no menor que hace notar Rogers para, en parte, justificar sus expectativas, es considerar la evolución “real” del precio de la onza de oro: “El antiguo máximo ajustado a la inflación, de 1980, estaría por encima de los 2.000 dólares ahora. Por lo tanto, llegaremos seguro ahí en la próxima década”, decía convencido Rogers.
A pesar del gran desarrollo innovativo del sistema financiero internacional que sigue creando activos de inversión, una vez más queda en claro que el oro es el activo de inversión por excelencia y por lo tanto, merece al menos un voto de confianza.
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Horacio Pozzo
—————La economía y los mercados van de la mano————–
El dólar está colapsando, y con él de la mano viene la suba en commodities. ¿Cuáles son las causas de la baja del dólar y cómo podemos predecir este movimiento para ganar en los mercados? Hay que comprender nociones básicas de economía y su interrelación con los mercados financieros. El curso Economía básica para inversores, acerca los elementos para comprender el funcionamiento de las economías y anticipar sus tendencias. Para suscribirse al curso, puede hacer click aquí o bien pedir información a info@latinforme.com
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Updated: 09:20 am
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12/11/2009
Si la crisis que está golpeando a la economía española les parece que es un gran dolor de cabeza para los españoles, mucho más lo será en unos años para aquellos que deban enfrentar su retiro.
El ahorro pensando en el retiro es uno de los principales problemas que enfrentarán las economías desarrolladas en las próximas décadas con el envejecimiento poblacional. Los sistemas de seguridad social soportarán una verdadera prueba ante el fuerte aumento de la proporción de pasivos que deberán sostener.
Muchas familias ya han tomado nota de los riesgos que correrán sus ahorros en el tiempo de retiro ante esta situación y es por ello que han decidido incrementar sus ahorros extras para sentirse seguros ante cualquier eventualidad.
En la experiencia Argentina, los varios fracasos del sistema de seguridad social, tanto público como privado, obligan a las familias a pensar, dentro de sus posibilidades, a autogestionarse sus ahorros para su etapa pasiva. Es que ante la gran incertidumbre que enfrentan por sus ingresos futuros, el ahorro precautorio lógicamente tiende a aumentar.
En el caso de España, me ha llamado poderosamente la atención, una nota de ABC que daba cuenta que alrededor del 77% de los españoles no ahorra nada para su retiro.
Pero lo más llamativo es que toman la actitud de no ahorrar a pesar de la desconfianza que dicen tener en el sistema de seguridad social español. Al menos estos resultados son los que surgen de un estudio realizado por Esade y patrocinado por Vida Caixa.
No solamente un alto porcentaje de españoles no está ahorrando para su futuro, sino tampoco tienen conocimiento sobre las alternativas de ahorro, y lo que más preocupa es que a pesar de ello, según surge del estudio, un 53% prefiere que nadie le informe de posibles métodos.
Para el profesor del departamento de Dirección de Marketing de Esade, Ismael Vallés, lo que ocurre con los ciudadanos españoles es un “problema de actitud”. Además de ser un problema de actitud, será un problema más para las golpeadas cuentas públicas de España que deberán hacer frente a un número creciente de pasivos sin ingresos suficientes para su subsistencia.
A pesar de que tuviesen el deseo de ahorrar, en estos momentos, la situación crítica que vive la economía de España con una tasa de desempleo que en poco tiempo más superará al 20% de la Población Económicamente Activa (PEA), no existe demasiada capacidad para hacerlo.
Queda en claro que no es que las familias españolas no tengan alternativas de inversión, sino que la falta de una conciencia y conocimientos financieros es lo que impide tomar la determinación de resignar parte del consumo actual para consumir en el futuro. Incluso se puede decir que la crisis está golpeando con mayor fuerza a las familias porque no han sabido ahorrar lo suficiente para enfrentar épocas difíciles, las cuales parecían haber quedado en el olvido.
Para los previsores, aquellos que piensan en asegurarse un buen pasar en la etapa de retiro y han decidido separar algunos euros para invertir en el mercado de valores español, seguramente estarán disfrutando del 28,5% de rendimiento que el IBEX35 acumula hasta el momento, rendimiento que puede alcanzar un máximo de 73,4% para quienes entendieron el comportamiento del mercado y decidieron entrar cuando se encontraba en su mínimo.
El rendimiento alcanzado por el IBEX35 es aún mayor que el observado a simple vista si se considera la fuerte apreciación que ha experimentado el euro en relación a las principales divisas, en especial, frente al dólar estadounidense, lo cual aumenta el poder adquisitivo de la moneda europea.
Dentro del IBEX35, dos compañías que les he recomendado hace unos meses atrás y que pertenecen al sector bancario, han sido el Santander (IBEX35:SAN; NYSE:STD y el BBVA (IBEX35:BBVA; NYSE:BBV) “BBVA, gran ganador de la crisis“. Estos bancos españoles están llevando adelante una agresiva estrategia de expansión internacional que les permite diversificar sus riesgos y limitar la dependencia de una economía o región en particular.
Recientemente, el Santander, a través de su brazo Santander Consumer Finance alcanzó un acuerdo con la entidad británica HSBC (NYSE:HBC), para adquirir su cartera de créditos prendarios en los Estados Unidos, por la que ofreció US$ 900 millones. La cartera de créditos para el automotor está valorada en US$ 1.000 millones, por lo que, en el supuesto caso de que no tuviera morosidad, el Santander ganaría unos US$ 100 millones.
Según Expansión, tanto el BBVA como el Santander se ubican entre las cinco principales entidades que más se han beneficiado con la crisis financiera internacional.
Esta crisis que no será fácil de olvidar, le permitió al Santander superar los 90 millones de clientes en el mundo (más de dos veces, la población de Argentina) principalmente gracias a las adquisiciones realizadas en el sistema bancario británico en donde adquirió las entidades Bradford & Bingley (que le aportó 2,3 millones de clientes) y Alliance & Leicester (que le representó un total de 5,3 millones de nuevos clientes).
El BBVA por su parte, aumentó a 50 millones el total de clientes en todo el mundo y consolidó su posición en los EEUU (en donde incrementó en un 21% la base de usuarios de sus servicios), principalmente en Texas y California.
El secreto del Santander y del BBVA para no estar sufriendo las consecuencias de la contracción económica en España, es su modelo de negocio internacional que como comentara anteriormente, permite diversificar riesgos y potenciar la rentabilidad del negocio (aprovechando además las economías de escala comunes de la actividad).
Estas dos compañías españolas no son las únicas que operan a nivel internacional y que se encuentran desarrollando una estrategia de expansión, con perspectivas interesantes de retorno que muchos españoles están dejando pasar.
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Horacio Pozzo
Updated: 09:43 am
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11/11/2009
“Lo llamé a Rodrigo Rato al FMI y le dije que no quería su dinero”, dijo Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, al recordar cuando tomó la decisión de cancelar la deuda con el organismo de crédito internacional.
El pasado domingo Lionel Barber y Jonathan Wheatley reprodujeron en un artículo escrito para Financial Times, una entrevista que les concediera el presidente de Brasil, Lula da Silva que no tiene desperdicio.
En una entrevista jugada por parte del presidente brasileño, Lula se aventuró a anticipar que su economía superará en 2010 el 5% de crecimiento, cuando el mundo apenas está saliendo de la recesión.
“Pronto tendremos US$ 300.000 millones (en reservas internacionales)”, afirmaba confiado Lula. Mientras las economías desarrolladas continúan endeudándose y llevando la deuda pública a niveles insostenibles, Brasil ha pasado a ser acreedor neto.
Sin dudas, la economía de Brasil se puede catalogar como una “economía del milagro”. Claro, este tipo de calificativos son válidos cuando no se pueden identificar elementos concretos que justifiquen tamaña evolución de la economía en tan poco tiempo, pero en el caso de Brasil, los fundamentos son claros. El tener una política de Estado y priorizar una política económica predecible y sana, que no se desvía ante objetivos de corto plazo, son elementos en los que se apoya el “milagro brasileño”.
El “milagro brasileño” apoyado en políticas sanas ha permitido el control de la inflación, un fantasma que ha aterrorizado a Latinoamérica por décadas y que parece estar desterrado del suelo brasileño gracias a la consistencia de su política económica.
—–CURSO DE ECONOMÍA PARA ENTENDER A LOS MERCADOS—–
El real brasileño se ha apreciado con fuerza en lo que va del año. La extraordinaria recuperación de la economía de Brasil predecía lo que iba a ocurrir con la moneda brasileña. ¿Le gustaría conocer las futuras oportunidades de inversión de manera anticipada descifrando la información que nos brindan las economías? Para comprender cómo la economía determina los grandes movimientos de los mercados, le ofrecemos el Curso de economía básica para inversores, el cual le brindará los elementos básicos para comprender el funcionamiento de las economías y anticipar sus tendencias.
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Cuando una economía latinoamericana ha logrado crecer durante un período a una tasa razonable, lo normal era que dicho crecimiento no aportara demasiado a resolver el problema de la desigualdad social.
En este caso del Brasil de Lula, el crecimiento viene acompañado de una mejora en la situación socioeconómica de la población. Con esto no quiero decir que la situación socioeconómica del pueblo brasileño sea buena, pero sí que ha experimentado una mejora sensible que muestra fundamentos para sostenerse y profundizarse en los próximos años.
Los sectores más postergados de Brasil le están devolviendo el favor a Lula, de esta mejora en su situación económica, a través del aumento que están generando en el consumo doméstico, lo cual ha sido de gran valor para acelerar la salida de la economía de su situación de crisis y para potenciar el crecimiento de los próximos años.
A pesar de los numerosos logros de la economía brasileña, no todo es felicidad. Los temores de una reversión en el contexto de aborte el proceso de desarrollo iniciado, están latentes. Varios analistas apuntan a los precios de los commodities como uno de los factores claves en el buen momento de Brasil, y por este motivo temen que una reversión en las cotizaciones de los mismos pueda poner en aprietos a la gran economía latinoamericana. Conjuntamente con este temor se encuentra el de una posible reversión del flujo de capitales en caso de una recaída de la economía mundial (ya se apuesta a que posiblemente, los EEUU observen una recuperación con forma de W por efecto de los ajustes fiscales que se esperan), que pudiera dañar el precio de los activos brasileños y limitar el financiamiento de la inversión.
Desde mi punto de vista, la economía de Brasil ha evolucionado y reducido sus vulnerabilidades, por lo que gradualmente está reduciendo su dependencia de factores determinados como los commodities. Probablemente, si recibe un shock negativo externo, la fortaleza que está ganando la demanda doméstica ayudará a absorberlo.
“Estuve trabajando obsesivamente bajo la convicción que no podía cometer ningún error”, afirmaba durante la entrevista, Lula da Silva haciendo referencia a los temores que surgieron en 2002 apenas fue elegido presidente. Con paciencia y políticas claras, Lula fue desterrando los temores de un brusco giro hacia la izquierda en materia de política económica, que hubiese provocado una gran inestabilidad en Brasil.
La política económica de Lula, que ha priorizado las reglas claras y la estabilidad de mediano y largo plazo, está resultando en una mejora en el bienestar de la población que promete perdurar en el tiempo y que difícilmente se hubiese podido lograr con una política populista redistributiva, que hubiera cambiado las reglas de juego.
“Dudo que en la historia brasileña, el sector privado haya tenido tanto respeto desde el Estado que el que tiene actualmente” afirmaba el mandatario. Lula demuestra que las grandes corporaciones no son enemigas del bienestar de los países sino que por el contrario, con buenas instituciones, pueden impulsar su crecimiento en beneficio de todos.
Claro que desde el Estado, es necesaria la implementación de políticas sociales que apunten a mejorar el acceso a la educación y a la salud, dos valores básicos para lograr la igualdad de oportunidades entre los ciudadanos.
Es la misma mejora en la situación social lo que aumenta el atractivo inversor de Brasil, generándose un positivo círculo virtuoso que se va reforzando. La mejora en el nivel de vida de la población además ayudará a reducir los niveles de violencia de las ciudades, lo cual se transforma en otro elemento que favorece el ambiente de negocios y que incentiva a que los inversores coloquen sus capitales en el país.
Brasil es cada vez más atractivo para los inversores internacionales. Sus empresas no paran de crecer y varias están emergiendo como nuevos gigantes mundiales. Paola Pecora a través de Valor Global, ha recomendado algunas compañías brasileñas que sorprenderán al mercado con su crecimiento y que están reportando retornos del 66% y 40% a quienes siguieron sus recomendaciones de compra.
Horacio Pozzo
Updated: 09:29 am
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